Rosalía ha retomado su gira de conciertos LUX Tour en el TD Garden de Boston, Estados Unidos donde la cantante rompió el silencio tras congelar sus primeras fechas en Estados Unidos por una inesperada crisis. “los seres queridos tienen que ser lo primero”, dijo la cantante desde el escenario.

A diferencia de los espectáculos pop milimétricamente calculados y fríos, este show destacó por su honestidad y conexión con la audiencia. “Y aquí con vosotros pienso que cuando sucede algo inesperado y doloroso, puede ser difícil seguir adelante. Pero creo realmente que esto merece la pena. Y os agradezco que hayáis venido. Daré este concierto con todo el amor que tengo. Y esperemos que haya algo en él que podáis llevaros con vosotros, espero. Honestamente, eso me haría más feliz. Os quiero mucho”.

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El tutú renovado: Para abrir la noche, sorprendió con un concepto diferente al habitual, combinando un top estructurado con una falda de organza a modo de tutú.
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El drama oscuro: Durante el bloque de Saoko y Berghain, la artista incorporó un vestido negro con fruncidos, drapeados, volúmenes abullonados y una ligera cola, complementado con un tocado de archivo de la firma.
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Satén en la pista: El tercer estreno fue un precioso diseño azul degradado elaborado en satén, elegido estratégicamente para el momento en que bajó a la pista a cantar hombro con hombro con su público.
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El tributo definitivo: Para el cierre, renovó el vestuario con una capa de plumas en gasa y organza, combinada con un short inspirado en el mítico vestido Junon de Dior, emulando pétalos con delicadas lentejuelas.
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Tradición y vanguardia: El sonido de una soprano innovadora
El show no solo deslumbró en lo visual, sino que se consolidó como un fenómeno cultural que trasciende fronteras. En el plano coreográfico, Rosalía sorprendió al incorporar elementos de la Jota (danza tradicional española) combinados con movimientos contemporáneos.

Todo esto sirve como el marco perfecto para desplegar su imponente voz de soprano, que en esta nueva etapa combina matices de expresividad flamenca con ritmos urbanos. Temas como Dios es un stalker y La rumba del perdón demuestran por qué es reconocida como una de las mentes más innovadoras de la música actual. Tras esta catarsis en Boston, la propuesta del LUX Tour continuará su viaje este sábado en el Scotiabank Arena de Toronto.