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INICIO / ESTILO DE VIDA / CULTURA Y TURISMO / Con fe y devoción se conmemora la Semana Santa en el mundo
Peregrinación en Málaga

Con fe y devoción se conmemora la Semana Santa en el mundo

Semana Santa trasciende fronteras convirtiéndose en el momento anual donde millones de fieles se congregan para conmemorar la muerte y resurrección de Jesús, fusionando fe profunda con expresiones culturales únicas. Desde procesiones centenarias hasta representaciones vivas, esta festividad sagrada une comunidades en rituales que mezclan devoción, arte callejero y tradición ancestral, atrayendo peregrinos que recorren templos icónicos y calles empedradas.

En esta oportunidad emprendemos un tour por las principales manifestaciones culturales que se realizan en algunas ciudades del mundo.

Málaga, España: pasión barroca en las calles

La Semana Santa malagueña, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde 2013, transforma las calles del centro histórico en un escenario de fe apasionada donde sus 42 Cofradías y Hermandades, que rebosan todos los días  las calles de procesiones hasta altas horas de la noche. Las  bandas de música con marchas procesionales y saetas flamencas improvisadas crean una atmósfera única que fusiona arte sacro, devoción popular y boato andaluz.

Durante las caravanas los peregrinos rinden homenaje a Jesús y la Virgen

Los actos comienzan el Domingo de Ramos con la Hermandad de la Pollinica que abre la Semana Santa con el trono de Jesús en la Borriquilla. Los niños nazarenos con palmas benditas simbolizan la bienvenida mesiánica en Jerusalén.  Destaca por ser una procesión familiar, alegre y soleada.

Altar de la Virgen recorre las calles de Málaga

La fe se eleva el Lunes Santo: El Cautivo («Señor de Málaga») que procesiona desde Trinidad con devoción masiva; su corona de espinas y mirada doliente paralizan la ciudad con su ambiente andaluz, cante, palmas y toques de guitarra. Seguidamente, el Martes Santo se realiza La Sentencia, que destaca por su solemnidad, la devoción popular y la monumentalidad de sus tronos. 

Lea también: Nazareno de San Pablo: una historia de fe y devoción

El Miércoles Santo, no es una sola procesión, sino un día con varias cofradías que pasan por el centro ciudad, destacando Jesús de Azotes y Columna, junto a otras imágenes de Cristo y de dolorosas, todas en un clima de gran recogimiento y devoción popular.

Para el Jueves Santo se ejecutan actos de gran significado con la participación militar de la Legión, desembarcando en el puerto de Málaga. La Legión Española porta el Cristo de la Buena Muerte (Mena) en silencio marcial desde el Perchel. Salesianos y Las Nieves completan jornada de contrastes: boato militar y devoción marinera. La Legión canta el Novio de la Muerte ante la Catedral.

En la procesión del Viernes Santo se venera a  una sola figura de María vestida de luto, que es llevada en silencio, acompañada por un solo tambor y las luces de la calle se apagan a su paso, siendo iluminada la figura solo por velas.

Procesión de Jesús crucificado

​El sábado se toma un descanso hasta el domingo, celebran la resurrección y la catedral acoge la misa pontifical final. Cada cofradía realiza su salida desde su iglesia. El Domingo de Resurrección en Málaga cierra la Semana Santa con un ambiente de júbilo y celebración, muy distinto al luto del Viernes Santo. La procesión principal es la del Santísimo Cristo Resucitado y María Santísima, Reina de los Cielos, titulares de la Agrupación de Cofradías, que procesionan juntos por el recorrido oficial del centro histórico, desde la Catedral hasta el centro de la ciudad y de vuelta, cantando el Hallelujah como símbolo de victoria sobre la muerte.

No obstante, todas tienen un recorrido en común que pasa por el centro histórico de la ciudad, pasando por los siguientes puntos: Plaza de la Constitución, Calle Larios, Calle Martínez, Atarazanas, Alameda Principal, Plaza de la Marina y Calle Molina Lario.

Devoción al Nazareno de San Pablo

Venezuela es otro de los países donde cada año los habitantes se dan cita en los templos para dar gracias por las peticiones concedidas, especialmente en la Basílica de Santa Teresa y Santa Ana, en Caracas, para venerar con fe al Nazareno de San Pablo, y expresar su agradecimiento por las bendiciones y peticiones concedidas.

Escultura del Nazareno de San Pablo

La figura sagrada, que salió en procesión por primera vez en el año 1696, está tallada en madera de pino de Flandes, y data del siglo XVII, atribuida al escultor sevillano Felipe de Ribas y que fue bendecida el 4 de julio de 1674 por fray González de Acuña, debemos remontarnos a la Caracas colonial.

Su devoción comienza en la antigua capilla de San Pablo el Ermitaño, erigida hacia 1580 y luego demolida durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, quien en dicho lugar ordenó la construcción de la Basílica de Santa Teresa en honor a su esposa, doña Ana Teresa de Guzmán Blanco, por lo que la imagen fue trasladada a este nuevo templo, donde es venerada actualmente.

Igualmente, los feligreses recorren los siete templos la noche del Jueves Santo y Viernes Santo para acompañar espiritualmente a Jesús en su Pasión, desde la Última Cena en el Cenáculo hasta la crucifixión en el Calvario. Cada iglesia representa un momento clave: Getsemaní (oración sangrienta), casa de Anás (bofetada), Caifás, Pilato, Herodes, flagelación y camino al Gólgota. Iniciada por San Felipe Neri en Roma (1552) para contrarrestar el carnaval, llegó en tiempos coloniales a Caracas y se expandió nacionalmente como acto de fe, penitencia y renovación espiritual.

Jesús en Caripe, El jardín de Oriente

Dramatización de Jesús en el templo

Otra de las tradiciones destacadas es la escenificación en  Caripe, corazón del estado Monagas, de la Pasión de Cristo, con sus icónicos Cuadros Vivos, una manifestación religiosa y cultural profundamente arraigada en la región. Esta representación teatral, en la que participan  habitantes de la localidad,  que ha perdurado por más de seis décadas, narra con emotividad los momentos cruciales de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, congregando a la comunidad y a numerosos visitantes.

Dramatización del viacrucis en Caripe
 

Jerusalén, epicentro espiritual de la cristiandad, vive la Semana Santa con intensidad única al recorrer los mismos lugares de la Pasión: Vía Dolorosa, Santo Sepulcro, Monte de los Olivos. Miles de peregrinos de todo el mundo se unen a comunidades locales en procesiones que recrean literalmente los Evangelios, bajo custodia franciscana desde el siglo XIV.

 

En la Basílica del Santo Sepulcro, Mons. Pierbattista Pizzaballa bendice palmas frente al Edículo, con cantos latinos y procesión alrededor de la tumba de Cristo. Por la tarde, desde Betfagé (donde hallaron el pollino), miles avanzan con palmas, guitarras y tambores hacia la Puerta de los Leones, cantando «Hosanna» por el Monte de los Olivos hasta la Ciudad Vieja.

También se realiza la bendición de óleos sagrados ante el Santo Sepulcro, seguido de la procesión por las 14 estaciones de la Vía Dolorosa desde la condena hasta el Gólgota, con cruces, oraciones y cantos multilingües.​

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