Caracas recibió una nueva edición del Venezuela Game Show (VGS), la cita que reunió durante tres días a la comunidad gamer, a los amantes de los e-sports, a los cosplayers y a quienes buscan una experiencia de entretenimiento distinta.
El Centro Comercial Parque Cerro Verde fue el escenario de la sexta edición de este evento, que se consolida como uno de los principales espacios del país para celebrar los videojuegos y la identidad geek. Los asistentes disfrutaron de torneos, espectáculos en vivo, zonas de juego libre, concursos y actividades para todas las edades, con entrada totalmente gratuita.
Una cita que crece con el país
“Buscamos ser un espacio abierto a todos los amantes de los videojuegos, el cosplay, el anime y del mundo geek”, expresó Gabriel Aponte, director y organizador del Venezuela Game Show, al destacar la evolución del evento, que cuenta con el respaldo de 25 marcas con tradición en el mercado venezolano y con un público cada vez más competitivo.
Para esta edición, la organización estimó alrededor de cinco mil inscripciones en más de doce torneos oficiales, donde los participantes compitieron por premios.

Aponte también anunció el lanzamiento de la aplicación del Venezuela Game Show, que permite a los usuarios consultar la programación de cada arena y participar en sorteos y dinámicas exclusivas. La plataforma está prevista para convertirse, a futuro, en la app oficial del evento.
El VGS ha mantenido acercamientos profesionales con la Academia UCAB eSports, con el propósito de intercambiar conocimientos y fortalecer el ecosistema competitivo del país.

El evento, organizado por Indus3 Producciones y Daher LIVE, repartió más de 50.000 dólares en premios entre los ganadores de los distintos torneos, cuyas finales se disputaron en vivo.
Música, hologramas y espectáculo
La agenda no se limitó a las pantallas. El espacio parecía un mundo aparte, donde los asistentes se internaban en su videojuego o anime favorito y se encontraban con algunos personajes. La música retumbaba en cada rincón, mientras luces azules, amarillas y violetas iluminaban el ambiente y elevaban la experiencia, sobre todo al final de la jornada.
Lea también: Estrenos en streaming: series y films para disfrutar
Esta edición amplió su universo competitivo con la incorporación de comunidades de juegos de cartas coleccionables, como Yu-Gi-Oh! y Riftbound, además de torneos de juegos de mesa como Catan.

Las competencias estructuradas de videojuegos exigieron destreza mental, tiempos de reacción y coordinación por parte de los jugadores de cada equipo. Concentrados y afanados, presionaban las teclas de los teclados y los botones de los controles con precisión, mientras buscaban anticipar cada movimiento de sus rivales.

La música y el baile también formaron parte de las competencias. Durante el primer día, los participantes subieron a las tarimas del recinto para presentar, en la justa de Dance, coreografías alegóricas a sus personajes favoritos de animes, películas y videojuegos.
Lea también: Lanzamientos musicales que debes tener en tu playlist
En el Danceverse Cosplay, los participantes presentaron una dinámica que une baile, caracterización y performance en tarima.
El cosplay ocupó un rol protagónico dentro del evento. Más que disfraces, los participantes exhibieron meses de investigación, confección, maquillaje y práctica en la interpretación de sus personajes. En el VGS, esa expresión se convirtió en una vitrina del talento artesanal y creativo que existe en Venezuela.

El público también disfrutó de VocaMedley, el espectáculo de hologramas que ha recorrido la escena gamer internacional; Jackson Forever, un homenaje al Rey del Pop; y Alma, El Musical, pensado para involucrar a grandes y pequeños.

La música fue el hilo conductor de la experiencia. La banda Headshot interpretó temas de The Legend of Zelda, clásicos de videojuegos y mezclas sonoras que mantuvieron la energía en cada rincón del evento. Alma, El Musical invitó a grandes y niños a cantar juntos, mientras que el cierre quedó en manos de la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta, que transformó las bandas sonoras de los videojuegos en una experiencia sinfónica con violines, metales y percusión.

El VGS reafirmó que la cultura gamer en Venezuela ha dejado de ser un pasatiempo de nicho para convertirse en una expresión colectiva que une generaciones, impulsa la creatividad y conecta comunidades a través de los videojuegos, los e-sports, el anime, la música y el cosplay.