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María Antonieta Duque: «Me encantan mis líneas de expresión»

María Antonieta Duque actriz

«No estoy cerrada a hacerme refrescamientos, pero nunca algo invasivo. Yo quiero ser y parecer siempre María Antonieta. Creo además que una arruga es sexy», asegura con la despreocupación y la satisfacción que le han regalado los años vividos.

«Que te salga una arruguita y te la veas luego de una sonrisa es mucho más atractivo que una cara sin líneas de expresión. Yo me pongo bótox, a pesar de que en tres meses lo pierdo por mi alto nivel de entrenamiento físico, pero a mí mis líneas de expresión me encantan».

María Antonieta Duque es una actriz venezolana que hizo un desplazamiento artístico al teatro  como respuesta a las inexistentes oportunidades de la televisión, que por décadas había sido su nicho natural de trabajo.

Su vinculación con las tablas también corresponde con su aspiración de la autocomplacencia. Esto le ha permitido elegir los personajes y las piezas a su medida, un privilegio obtenido luego de convertirse en productora.

«Me gusta reconocer la mujer madura en que me he convertido», afirma la actriz

«Un día analicé que las actrices no tenemos que sentarnos en la casa esperando un proyecto. Me di cuenta de que nosotras podíamos hacer lo que quisiéramos. Es muy satisfactorio seleccionar con quién trabajar y qué hacer».

En abril de 2026, María Antonieta Duque participará, junto con Alexandra Braun, en la pieza de teatro Rosa de dos aromas, que marcará el debut como director del actor venezolano Adrián Delgado.

Se trata de una propuesta del ya fallecido dramaturgo mexicano Emilio Carballido, quien la escribió en 1985 y que desde entonces no ha dejado de representarse en los escenarios de habla hispana.

«Los alimentos son la mejor medicina»

El nivel de respeto que muestra por el oficio de interpretar lo ha trasladado a su estilo de vida y lo proyecta en la apariencia que ha cultivado para mostrarse en un escenario.

«Me da pánico cómo muchas mujeres, jóvenes o no, se ponen los pómulos y los labios. Yo le tengo pavor a esas deformidades», se queja María Antonieta Duque ante las decisiones femeninas de no aceptar el paso del tiempo.

Yo estoy segura de que a los 80 años estaré haciendo ejercicios. Mi templo es mi cuerpo, y cuido mis músculos para valerme por mí misma. Creo que es un buen camino para alcanzar lo que llaman envejecer con dignidad

«Los años llegan, solo hay que asegurarse de que lleguen con dignidad. Yo me aplico mis cremas y tengo una ingesta de comida saludable. Creo que la comida lo es todo».

Está convencida de una idea que practica como principio de vitalidad en la madurez y que recomienda asumir desde temprana edad: «Los alimentos son la mejor medicina preventiva».

«Cuando respetas tu cuerpo, eliges bien los alimentos y eso permite que te veas mucho mejor que cualquiera que se haga intervenciones estéticas. A mí me impresionan los asiáticos. Por su forma de comer se han garantizado un aspecto de juventud y de vitalidad».

El entrenamiento físico y los proyectos teatrales prevalecen en su receta de vitalidad

Celebrada por sus habilidades para caracterizar diversos personajes, la dieta de esta artista venezolana es igualmente variada.  

«En mi plato el 70 por ciento es proteína; prevalece el pescado, el pollo y la carne roja, en ese orden», puntualiza. «También tienen protagonismo los vegetales y las frutas. Un porcentaje bajo los carbohidratos y las grasas. No soy dulcera. Me regalo postres, pero cero azúcar. El azúcar envejece y enferma. En mi casa ni se compra».

«No dejo que mi angelito malo me gane»

María Antonieta Duque asegura que después de cumplir los 50 años no aparecieron amenazas a su salud.  «Estoy mejor que cuando tenía 30. Me afectó la menopausia, los calorones, pero no sufrí dolores de cabeza y no varió mi buen humor».

Aunque se siente favorecida en comparación con su franja etaria de mujeres, no baja la guardia ante los excesos.     

«Yo no dejo que mi angelito malo me gane. No me dejo sabotear. Dejé de consumir refrescos y me enamoré del agua. El mejor regalo que le he dado a mi cuerpo es el agua».

Ha transitado el proceso del tiempo con optimismo, haciendo del humor su mejor aliado

Espiritualmente, María Antonieta Duque se conecta con pensamientos en positivo. Al despertar, su rutina es agradecer a Dios el hecho de estar viva y, en sintonía con su optimismo, comienza a  «respirar salud», un ritual diario.

«Cuando respiras salud, fortaleces todas las células de tu cuerpo, las identificas como sanas y completas. Me miro las manos y los pies y tengo todos los dedos. Hasta por eso agradezco. Veo el lado positivo de las cosas».

No hay que adelgazar para un vestido, sino con la finalidad de verte bien y estar saludable. Yo estoy reconciliada con mi espejo. Me gusta reconocer la mujer madura en que me he convertido

La clave para esa actitud —lo sostiene María Antonieta Duque— es saber que cuando amanece te espera un propósito. «Si no tengo metas inmediatas, me las invento. Tengo organizado todo el año con los proyectos de teatro que quiero realizar. Me encanta la presión de decir `en dos meses estreno una obra´. Eso es plantearte un propósito».

«El mensaje que les doy a las mujeres es que asuman el compromiso de quererse, de consentirse,  de valorarse y de recordar que cuando respetamos a nuestras madres, nosotras mismas nos  transformamos en mejores mujeres».

Entrevistada: María Antonieta Duque

@MariantoDuque

Texto: Néstor Luis Llabanero

@NestorLuisLlabanero

Fotos: Sergio Di Francesco

@sergiodifrancesco_photo

Asistencia Fotográfica: @elmundodebabel

Locación: @cimalasmercedes

 

 

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