Durante el embarazo, tener una dieta balanceada no solo hace que la madre se sienta mejor, sino aporta los nutrientes esenciales que el bebé necesita para crecer y desarrollarse correctamente. Por eso frutas y verduras son la base diaria para suplir esos requerimientos.
¿Por qué el cuerpo exige un cambio de menú?
Durante estos meses, las necesidades biológicas cambian de ritmo. El organismo requiere dosis más altas de vitaminas y minerales para estructurar los órganos del futuro bebé y proteger la salud materna, previniendo condiciones complejas como la anemia gestacional.

Alimentos básicos en el embarazo
La idea no es comer por dos, sino mejor. Los expertos recomiendan priorizar frutas, verduras, granos integrales, proteínas y lácteos o alternativas fortificadas, porque forman una base nutritiva sólida para esta etapa. Algunos alimentos que destacan por su aporte son:
Ácido fólico: Previene defectos del tubo neural que afectan al cerebro y la médula espinal del bebé. Se recomienda consumirlo antes del embarazo y durante las primeras semanas en vegetales de hoja verde (espinaca), legumbres (lentejas, frijoles, garbanzos), cítricos (naranja, toronja), aguacate y espárragos.
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Hierro: Indispensable para la formación de glóbulos rojos, el transporte de oxígeno en la sangre y desarrollo cerebral del neonato. Las carnes magras y las lentejas son fuentes ideales para mantener tu vitalidad y niveles de fuerza.
Calcio: Construye huesos fuertes y cuida el sistema circulatorio materno. Consumir lácteos, tofu fortificado y brócoli reduce significativamente el riesgo de preeclampsia.
Vitaminas B12 y D: Fundamentales para el sistema nervioso y óseo. Están presentes en pescados como el salmón, huevos y productos lácteos.
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Vitamina C: Fortalece las defensas y mitiga el riesgo de contraer enfermedades. Fresas, mango, papaya, naranja y mandarina facilitan su ingesta y te ayudan a mantenerte hidratada.
Otro de los aspectos esenciales que se deben cuidar en esta tepa es tener una buena hidratación. El mejor enfoque es simple: variedad, constancia y alimentos reales. Esa combinación alimenta a la madre y construye el futuro del bebé.