Gucci presentó en Milán la primera colección plenamente personal de Demna, quien asumió la dirección creativa de la firma en 2025. El diseñador georgiano propone una visión de la casa basada en el exceso, la sensualidad y una elegancia que no teme llamar la atención.
Una colección de contrastes
La propuesta explora la tensión entre códigos opuestos: lo clásico y lo provocador, la sofisticación y la rebeldía, la herencia de la casa y una actitud más contemporánea. Demna entiende Gucci como una marca que no busca pasar desapercibida, sino convertir el lujo en una declaración de personalidad.

En la colección conviven referencias aristocráticas, elementos de la cultura popular y detalles vinculados al universo rock. El resultado es una estética llamativa que se aleja del minimalismo discreto y reivindica una forma de vestir más expresiva.

La fuerza de las siluetas masculinas
La moda masculina se construyó a partir de hombros marcados, trajes de líneas contundentes y pantalones a la altura del tobillo. Algunas prendas incorporaron capuchas y cazadoras forradas con estampado de tartán, mientras que los cinturones de triple hebilla añadieron un toque rebelde.

Las botas y los accesorios reforzaron la imagen de unos personajes seguros de sí mismos, con una actitud desafiante y cercana al espíritu del rock. La sastrería dejó de ser estrictamente formal para convertirse en una herramienta de expresión.
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Glamour femenino con actitud ochentera
La propuesta femenina evocó la imagen de las mujeres milanesas de los años ochenta, pero reinterpretada desde una mirada más exagerada y audaz. Los trajes negros de chaqueta aparecieron con el abdomen descubierto, creando un contraste entre la formalidad de la sastrería y la sensualidad del cuerpo.
También destacaron los abrigos de cuero, los pañuelos y las piezas de gran volumen. Los enormes abrigos de pelo aportaron dramatismo a la pasarela, mientras que las botas de tacón alto alargaron las siluetas y reforzaron su carácter poderoso.

El regreso del exceso
La colección se relaciona con una estética que celebra el brillo, los volúmenes y la ostentación. En lugar de seguir la discreción del llamado lujo silencioso, Demna apuesta por una moda que muestra su ambición y abraza los elementos llamativos.
Las cadenas, los cinturones y los detalles de inspiración punk aportan una energía más provocadora. La intención no parece ser alcanzar una belleza perfectamente contenida, sino explorar los límites entre lo elegante, lo excesivo y lo inesperado.

Una nueva etapa para la firma
La llegada de Demna ocurre en un momento complejo para Gucci, cuyas ventas han disminuido durante los últimos años después del éxito alcanzado bajo la dirección de Alessandro Michele. Sus primeras propuestas recurrieron ampliamente a los archivos de la casa, mientras que esta colección representa un paso hacia una visión más definida y personal. 1285
Su apuesta combina sastrería, sensualidad, cultura rock y exceso para recuperar el espíritu de una marca que históricamente ha convertido la extravagancia en una de sus principales fortalezas.