Este 4 de junio la cultura internacional pierde a una de las artistas más influyentes de su generación: Marjane Satrapi, la ilustradora y cineasta francoiraní que narró la realidad de Irán con un estilo visual único y una voz profundamente personal, fallece a los 56 años en París según comunicó su familia a la prensa francesa. La artista murió “de tristeza” poco más de un año después de perder a Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida, quien falleció en abril de 2025 a los 53 años.
Nacida en Rasht, Irán, en 1969, Satrapi se convirtió en un referente global con su novela gráfica Persépolis, una autobiografía en blanco y negro que narra su infancia y adolescencia durante la Revolución Islámica y la guerra Irán-Irak. La obra fue un fenómeno internacional, vendió millones de copias y se adaptó a una película de animación aclamada por la crítica, la cual ganó el Jurado en el Festival de Cannes en 2007.

Más allá de Persépolis, Satrapi expandió su mirada hacia otros temas como la identidad, la libertad y la condición humana. Dirigió Chicken with Plums (2011), basada en su segunda novela gráfica, Visiteurs, The Band, Rouge, Bordados y ‘Pollo con ciruelas’, galardonado con el premio al mejor álbum en el Festival de Angulema, entre otras obras. Su trabajo siempre mantuvo un tono íntimo, directo y visualmente poderoso, capaz de conectar con lectores y espectadores de todas las generaciones.
La muerte de Satrapi deja un vacío profundo en el mundo del cómic, la ilustración y el cine independiente. Su legado sigue vivo en la obra que dejó: historias que invitan a empatizar, a cuestionar y a entender que la creatividad puede ser una forma de resistencia y también de sanación.