Daphne Selfe, reconocida por Guinness World Records como la modelo profesional activa más longeva, falleció en Londres, su ciudad natal, a los 97 años.
“Se elevó en paz y con determinación hacia la luz, como solo la sensacional modelo que llevaba dentro sabía hacerlo, bajo el sol de una hermosa tarde de equinoccio de primavera”, escribieron en su honor, al tiempo que destacaron su último paso por la pasarela en junio de 2025 en el almuerzo de Vogue en Royal Ascot.
Inspiración eterna
La modelo debutó en 1949 tras ganar un concurso en grandes almacenes, posando para anuncios de ropa y alimentos. Pausó su carrera en 1954 para dedicarse a su familia —casada con Jim Smith con quien tuvo tres hijos—, pero regresó con fuerza a los 70 años en 1998, tras la muerte de su esposo, con el desfile Red or Dead en London Fashion Week, lo que le abrió puertas en Vogue y a firmar con Models 1, iniciando una segunda carrera donde otros habrían escrito un epílogo.
“Mi carrera despegó de verdad con 70” señalaba en la entrevista a The Guardian que acompañaba el tema, “a la edad en la que la mayoría de las mujeres se vuelven invisibles, de repente comencé a recibir mucha atención, y quizá por eso no he tenido problemas con el proceso de envejecer».

Desde entonces posó para Dolce & Gabbana, Nivea o Olay, se dejó fotografiar por nombres como David Bailey y Nick Knight, y fue reconocida en 2019 con la Medalla del Imperio Británico de Isabel II.
Rechazó retoques estéticos, fundó en 2015 la Academia Daphne Selfe para empoderar mujeres de todas las edades. A diferencia de tantas biografías construidas a base de sacrificio extremo, la de Selfe se sostenía en hábitos tan razonables como consistentes: ejercicio diario, alimentación equilibrada, descanso suficiente e hidratación, sin devociones por dietas imposibles ni cirugías que borraran su historia del rostro.
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En sus entrevistas insistía en que la longevidad no era magia sino constancia, una mezcla de sentido del humor, curiosidad y disciplina para cuidar el cuerpo sin castigarlo. Su legado desborda las fotografías y los desfiles.

