¿Puede un museo dar respuesta espiritual en tiempo de angustia como el que experimentan los venezolanos tras el terremoto del 24 de junio? ¿Son los museos sitios de reflexión profunda?
«Todo arte cura, tanto al creador como al espectador que decide involucrarse en la interpretación de la obra», analiza Elisa Zambrano, jefe de Investigación y Documentación del Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas.
Zambrano también dirige La Casa Museo de Miguel von Dangel, ubicada también en el punto del extremo este de Caracas.

Esta premisa sanadora llevada a las salas del museo constituye sin duda alguna una experiencia de apertura espiritual y de profundo cuestionamiento, de acuerdo con la museógrafa, quien pone de ejemplo los Espacios de Cromosaturación del maestro Carlos Cruz Diez y cómo estas zonas de luz pueden influir en estados de calma o tensión.
Menciona que los espacios inmersivos, que han cobrado tendencia, pueden inducir cambios de ánimo, por hablar de experiencias más bien sensoriales. «Una obra influye en el espectador», opina.

En este sentido, refiere la conocida obra El Grito, de Edward Much, que de acuerdo con su conocimiento ha sido usada por psiquiatras y psicólogos para drenar actitudes reprimidas.
Refugio emocional
¿Aumenta su valor emocional la contemplación de imágenes religiosas en estos tiempos de angustia nacional? «Quizás en un contexto eclesiástico, sí», destaca la documentalista del Museo Bárbaro Rivas.
«Venezuela atraviesa una situación muy difícil y la contemplación de las imágenes religiosas ofrece un refugio emocional».
Para darle solidez a su punto de vista, Elisa Zambrano recuerda que, antes de la masificación de las enseñanzas bíblicas escritas, las iglesias y catedrales evangelizaban a través de la palabra reforzada en las imágenes escultóricas, frescos y vitrales.
Las imágenes religiosas transmiten tranquilidad, compasión y seguridad, sentimientos tan necesarios en estos momentos dominados por los desastres naturales que no podemos predecir ni controlar
Sostiene que cada periodo histórico explicó la fe en formas particulares: tenebrosas, serenas o voluptuosas. Así, respondían a la mentalidad de su época.

«Pero en general, las imágenes religiosas transmiten tranquilidad, compasión y seguridad, sentimientos tan necesarios en estos momentos dominados por los desastres naturales que definitivamente no podemos predecir ni controlar. Tristemente, muchos templos se vieron afectados por los terremotos del 24 de junio».
Gran parte de la colección permanente del Museo, está conformada por imágenes de Jesucristo en todos sus aspectos y las representaciones marianas
Menciona, además, la muestra colectiva Cristo encarnado, del año 2013, con obras de la colección MAPPBARI y de la colección Bottome. Y la muestra fotográfica de Alejandra Flores, del año 2022, dedicada al Cristo de la Salud de Petare.
«En mi caso personal, al ser viuda del pintor petareño Miguel von Dangel, conozco muy de cerca su proceso creativo. Von Dangel es quizás el último artista que compartió con Bárbaro su visión religiosa al considerarse vehículos de la espiritualidad cristiana.

Expone que en Von Dangel, cada obra respondía a su formación luterana. En 2014, el artista rindió un homenaje a su pueblo con la exposición Petare- De Civitate Dei, (Petare – La Ciudad de Dios) confrontando el texto homónimo de San Agustín.
Pero su propuesta también incluía las cosmogonías indígenas del sur de Venezuela y muchos aportes latinoamericanos.
Elisa Zambrano cita a Miguel von Dangel recordando las palabras del artista: «La verdadera religión en sí es el Arte como un acto de fe».
El poder del arte popular
«El arte popular está muy vinculado a la representación religiosa, sobre todo cristiana», especifica Elisa Zambrano: «Los artistas populares demuestran su fe generalmente en una forma muy llana al pintar las imágenes de los santos y vírgenes.
Describe que, por lo general, las figuras que plantean tienen una jerarquía especial. Su tamaño supera a los feligreses representados en los cuadros y además están en un espacio privilegiado de la composición.

«Esto a mi entender, nos sitúa ante un poder superior y una confianza en que esa Virgen o ese Nazareno nos apoya en las circunstancias de la vida. Esta es al menos una de las vías de Interpretación. En todo caso, el equipo del Museo facilita las herramientas necesarias para que el visitante se sienta cómodo y `comulgue´ con la obra».
Más de 40 años de trabajo
El Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas (MAPPBARI), lleva 42 años bajo unas líneas de investigación claras, con criterios que le han permitido construir su oferta museística anual. Las propuestas van encadenándose al calendario de festividades tradicionales y efemérides nacionales.
Este trabajo conceptual incluye exposiciones dedicadas a la identidad y patrimonio local, a los grandes maestros del arte popular, a las colectivas de artistas por temáticas y a las nuevas expresiones artísticas, sin dejar de lado las miradas a la colección.

Esto ayuda a promover y mantener la fe católica tan arraigada en la zona colonial con sus numerosas imágenes y cofradías.
Sin embargo, explica Elisa Zambrano, el enfoque no se cierra a otras posibilidades, aceptando y divulgando un sincretismo cultural con muestras del arte inspirado en la afrodescendencia. O los aportes indígenas.
Actualmente tenemos en sala a cuatro maestros locales con la exposición Huellas petareñas, con los artistas Volcán, Tovar, Ordaz y Bello, en individuales simultáneas. Y en la sala 5, tenemos a dos jóvenes artistas con sus propuestas contemporáneas: Xavier Betancourt y Robert Valbuena
La institución debe su nombre al célebre artista petareño, Bárbaro Rivas, pintor de oído formado por el catecismo de la religión católica por su madre de crianza, la señora Daniela.
Zambrano recuerda que Bárbaro Rivas cargaba consigo una imagen de Cristo, y decía a sus vecinos: «Véanlo, para que después no digan que no lo conocen».

Con este artista popular se establece el puente entre el arte de los imagineros coloniales y las tendencias contemporáneas. El Museo también intenta conciliar el pasado y el presente.
-
Está ubicado en la calle Guanche con Lino de Clemente. Centro Histórico de Petare. Municipio Sucre. Estado Miranda.
-
Horario de atención: Lunes a viernes de 9 am a 4.30 pm. Sábados de 10 a 3 pm
-
Sus actividades son reseñadas en la cuenta de instagram @fundacionjoseangellamas_ve
-
Texto: Néstor Luis Llabanero @NestorLuisLlabanero