Chanel convierte el Grand Palais en un escenario de glamour retro donde el art déco se mezcla con destellos contemporáneos para el prêt-à-porter otoño‑invierno 2025‑2026. La colección, diseñada por el estudio de la casa en transición hacia la era Matthieu Blazy, retoma la herencia de Gabrielle Chanel con siluetas de los años veinte, líneas simples y un espíritu garçonne reinterpretado.
Las modelos desfilan entre grúas y estructura industrial, contrastando con tweeds remixeados, faldas combinadas con bombers y blazers de hombros marcados que evocan los códigos clásicos de la firma.
Los detalles de brillo —perlas, bordados luminosos, superficies satinadas— funcionan como guiños art déco que iluminan una paleta sofisticada pensada para una mujer en movimiento, capaz de transitar múltiples roles sin renunciar a la elegancia.

La chaqueta de cuatro bolsillos, una de las piezas más emblemáticas de la maison, apareció transformada en múltiples versiones: sobrecamisas, caban o redingotes.
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Otra de las apuestas del diseñador fue la cintura baja, inspirada en la moda de entreguerras. Vestidos flapper y minifaldas se llevaron a media altura del muslo, generando siluetas largas y fluidas.

La colección también reinterprettó el tweed con el efecto metálico y superficies iridiscentes de las telas que reflejaban la luz de la pasarela.




