La frustración que sentimos al observar el desorden es real, pero es crucial recordar que, para nuestros compañeros de cuatro patas, este acto no está motivado por malas intenciones. El zapato, con su combinación de texturas duraderas y el aroma inconfundible del «humano» que lo usa, se convierte en un objeto extremadamente atractivo. No obstante, esta manera de actuar va mucho más allá de un simple deseo juguetón.
Sin embargo, entender las razones que motivan la mordida es el primer paso para canalizar esa energía. Así que, vamos a explorar las causas principales de esta curiosidad y de qué manera influye en la salud emocional y física de tu leal amigo.
Más allá del juego: las raíces del comportamiento
La boca del perro cumple una función similar a la de las manos en los humanos. Por lo tanto, morder y masticar son sus recursos principales para relacionarse con su entorno, descubrir diferentes texturas, sabores y fronteras. No obstante, en lo que respecta a tus valiosos zapatos, las razones se basan en tres aspectos clave:
1. Etapa de dentición y dolor (cachorros)
Primeramente, los cachorros experimentan un difícil periodo de dentición, comparable al que viven los infantes. Por lo tanto, morder cosas duras les da el alivio esencial que necesitan para sus encías sensibles. ¿Y qué puede ser mejor que un calzado con la textura y firmeza ideales para ese masaje bucal? Seleccionar zapatos se convierte en un método de autoayuda para combatir el dolor.
2. Ansiedad y estrés (adultos)
Por otro lado, en perros adultos, la masticación destructiva, especialmente de objetos que poseen un fuerte olor humano (como tus zapatillas recién calzadas), a menudo indica un estado de ansiedad. Esta situación es frecuentemente referida como ansiedad por separación. De hecho, al morder un objeto que tiene un olor fuerte a ti, el perro intenta hallar consuelo y disminuir la tensión que experimenta al quedarse solo.

3. Aburrimiento y exceso de energía
Finalmente, Si tu can ha satisfecho sus requerimientos fundamentales de cariño y comida, el hecho de morder cosas podría ser solo una señal de que no recibe suficiente ejercicio mental y físico. En otras palabras, un perro que se siente aburrido o que tiene mucha energía acumulada intentará hallar su propia “entretenimiento”, y por eso un zapato dejado por ahí se transforma en el juguete ideal.
El riesgo para la mascota
Si bien la molestia de perder un zapato es grande, el peligro para la salud de tu mascota es aún más grave. Primero, si el perro muerde y traga fragmentos de cuero, goma o plástico, podría experimentar obstrucciones intestinales severas que requieren atención veterinaria inmediata. Además, ciertos materiales y pegamentos presentes en los zapatos pueden ser peligrosos si los ingiere.
La respuesta no es penalizar, sino comprender y redirigir su conducta. Por eso, asegúrate de que tu perro disponga de una variedad de juguetes apropiados (huesos de goma duraderos, juguetes interactivos, entre otros). Del mismo modo, establece una rutina de paseos y actividades que permitan que libere su energía. Lo más crucial es mantener tus zapatos fuera de su alcance.
En resumen, al ofrecerle alternativas seguras y satisfacer sus necesidades emocionales, no solo protegerás tus zapatos, sino que también fortalecerás la relación de confianza y amor incondicional con tu mascota. Una conexión feliz y un par de zapatos a salvo: ¡ese es el objetivo!