Raphael no llegó al estreno de Aquel como quien asiste simplemente a una presentación. En los Cines Callao de Madrid, el cantante apareció rodeado de su familia para presentar la serie biográfica de Netflix, un recorrido por más de cinco décadas de música, escenarios y decisiones que ayudaron a construir su personaje artístico.
La producción llegará a la plataforma el 9 de octubre y cuenta con ocho episodios. Carlos Santos y Javier Morgade interpretan al artista en distintas etapas de su vida, mientras la historia viaja de la España de la posguerra a ciudades como Madrid, Las Vegas, Moscú, París y Acapulco. El resultado propone mirar al ídolo, pero también al hombre que existe cuando se apagan las luces.

Durante la presentación, Raphael, el «Divo de Linares» intérprete de himnos como «Escándalo», «Yo soy aquel» y «Mi gran noche», resumió su actitud frente al paso del tiempo con una frase que parece escrita para el título de esta nueva etapa: «He tenido y tengo una vida maravillosa, haciendo lo que me gusta hacer todo el día, casi todo el día, y sigo, y sigo y no voy a parar nunca». Después añadió que llegará «hasta donde sea», con una condición: estar bien.
Una carrera hecha de carácter
Miguel Rafael Martos Sánchez nació en Linares, Jaén, en 1943, pero el público terminó conociéndolo simplemente como Raphael. Desde sus primeros éxitos, desarrolló una forma de interpretar marcada por la teatralidad, los gestos precisos y una voz capaz de convertir una balada en una escena dramática.

Su carrera despegó definitivamente en la década de 1960. En 1965 protagonizó un histórico concierto en solitario en el Teatro de la Zarzuela de Madrid y luego representó a España en Eurovisión en 1966 y 1967. A partir de entonces, su música cruzó fronteras y lo llevó a construir una relación especialmente sólida con el público de España y América Latina.

Su legado no se limita a una colección de canciones. Raphael convirtió la interpretación en un lenguaje propio: elegante, intenso y reconocible desde los primeros segundos. Entre sus distinciones figuran la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el Premio Ondas a la trayectoria y el Premio Platino de Honor del Cine Iberoamericano. En 2025 fue homenajeado como Persona del Año por los Latin Grammy.

Natalia, la familia y la vida privada
En medio de una carrera vivida bajo los reflectores, Natalia Figueroa ha sido una presencia fundamental. La pareja se conoció en 1968 y se casó en Venecia el 14 de julio de 1972, en una boda que pretendía ser discreta, pero que terminó captando la atención de la prensa.
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Juntos formaron una familia con tres hijos: Jacobo, Alejandra y Manuel, y con el paso del tiempo llegaron también los nietos. En el estreno de Aquel, esa familia ocupó un lugar visible y afectuoso, acompañando al cantante en una noche que también funcionó como celebración íntima.
Salud, resistencia y regreso
La vida de Raphael también ha estado marcada por momentos delicados. En 2003 recibió un trasplante de hígado después de una insuficiencia hepática y, desde entonces, se convirtió en una voz activa a favor de la donación de órganos. A finales de 2024 fue diagnosticado con un linfoma cerebral, una situación que lo obligó a hacer una pausa, pero no a renunciar a los escenarios.

Su regreso tiene una lectura especial: no se trata solo de volver a cantar, sino de recuperar el ritual que ha definido su vida. Para Raphael, el escenario sigue siendo un lugar de encuentro, una conversación con el público y una forma de confirmar que la historia aún no termina.
Lo que viene
El artista mantiene una agenda de conciertos durante 2026, con presentaciones previstas en ciudades españolas como Vitoria-Gasteiz, Valencia, Málaga, Las Palmas, Granada y Madrid. También ha sido anunciada su participación en una gala especial de Navidad de TVE, en la que repasará sus más de seis décadas de trayectoria.

Aquel llega, entonces, en el momento adecuado: cuando el público no solo quiere recordar al Raphael de los grandes éxitos, sino conocer las heridas, los afectos y la disciplina que sostuvieron al personaje. La serie promete mirar hacia atrás; el cantante, en cambio, sigue mirando hacia adelante.