El mundo de la música se sumió en un luto el 8 de abril de 2025, tras confirmarse la muerte de una de las leyendas del merengue, Roberto Antonio Pérez Herrera, conocido artísticamente como Rubby Pérez, luego del colapso de la estructura del techo del club Jet Set mientras interpretaba sus éxitos en un concierto.
Este trágico suceso develó la fragilidad de la vida y la inesperada manera en que puede interrumpirse una trayectoria llena de éxitos y pasión.
El alba de un sueño
Para el dominicano nacido en 1956 en Bajos de Haina, la música fue su segunda opción profesional, ya que desde joven tenía el anhelo de llegar al estrellato en el béisbol, sueño que se derrumbó cuando se fracturó la pierna derecha en un accidente de auto a los 15 años.
Durante su convalecencia, encontró consuelo en la guitarra, a la que llamaba su “nuevo bate”. A finales de la década de 1970, abrió una nueva etapa en su vida y se dedicó a la música; su talento natural, forjado en el Conservatorio Nacional donde estudió piano y guitarra, lo llevó de coros juveniles a escenarios mundiales.

El intérprete, que poseía un registro vocal único que fusionaba potencia, emoción y carisma, en sus inicios se sintió atraído por el bolero, pero adoptó la popularidad generalizada del merengue, convirtiéndose en leyenda viva del ritmo caribeño.
Merengue: más que ritmo, epopeya nacional dominicana
Desde sus raíces rurales, este género trascendió el baile para convertirse en narrador de gestas populares y símbolo de resistencia cultural. Durante la ocupación norteamericana del siglo XX, acordeones y tamboras se erigieron como estandartes contra la hegemonía extranjera. Este cambio épico del merengue –de campos a palacios– explica por qué voces como la de este artista, lo elevaron a categoría universal, fusionando pasión romántica con potencia rítmica que conquistó continentes.
El nacimiento de una leyenda
Rubby Pérez debutó con Los Pitágoras del Ritmo, cantó en Los Juveniles de Bani y luego sustituyó a Fernando Villalona en Los Hijos del Rey, agrupación en la que permaneció tres años antes de unirse en los 80 a la orquesta de Wilfrido Vargas –paso que lo catapultó a la fama-, quien lo apodó “la voz más fuerte del merengue” y lo consideraba como “el mejor cantante que ha dado el género”, un apelativo que el vocalista llevaba con orgullo.

En aquel laboratorio de merengue el «ruby negro», tal como le decía su abuela, terminó por afinar su voz en un género que suele apoyarse en coros graves y metales medios, exprimiendo cada centímetro de su diafragma para generar una energía contagiosa que se plasmó en álbumes icónicos como El Funcionario y en exitos musicales como “El africano” y “Volveré”, que le permitieron emprender una carrera como solista en 1987, con su disco homónimo que alcanzó el puesto 15 en la lista Tropical Albums de Billboard, impulsado por el sencillo “Buscando tus besos”, que obtuvo discos de oro y platino en Venezuela. El éxito abrió la puerta a giras en Miami, Caracas y Ciudad de México.

A lo largo de su carrera, lanzó numerosos álbumes, el último de ellos “Hecho está”, que llegó en 2022. Su talento fue reconocido con el Premio Casandra, el Premio Soberano al Mérito (2024) por sus más de 40 años de carrera y un Premio Latin Billboard 2025 póstumo al Álbum Tropical del Año. Además, el Comité de Partidos Políticos Latinoamericanos en Estados Unidos lo distinguió por la ayuda prestada a las víctimas del terremoto de Haití en 2010, gesto que ilustraba su alegría solidaria que pregonaba sobre el escenario.
Himnos de una generación
‘El africano’ (1983)
Fue el single de su debut discográfico como vocalista de la banda liderada por Vargas con el álbum El Funcionario.
‘Volveré’ (1985)
Se convirtió en una de las marcas de identidad de Pérez. Una versión de una canción compuesta por el cantante flamenco Chiquetete.
‘Buscando tus besos’ (1987)
Definió las bases de su estrellato en solitario y marcó la diferencia de los éxitos que el cantante tuvo con Vargas.
Enamorado de Ella (1988)
Es una apasionada declaración de amor y desesperación que capturó amores prohibidos, hit radial eterno de los 80.
‘Tú vas a volar’ (1999)
Lanzada originalmente en su álbum de 1999 Vuelve el merengue, se convirtió en el sencillo de mayor éxito de Pérez en Estados Unidos, alcanzando el nº 9 en la lista Tropical Airplay de Billboard en 2001.
No cabe duda de que Rubby Pérez no solo cantó merengue; lo reinventó con una voz que parecía desafiar la física vocal, llevando el ritmo dominicano de tugurios rurales a estadios internacionales.