Bob Mackie, diseñador estadounidense célebre por sus creaciones para grandes figuras del espectáculo, murió a los 87 años. La noticia fue comunicada por sus allegados, quienes destacaron una trayectoria dedicada por completo a la moda y a una imaginación que convirtió sus diseños en piezas memorables.

Nacido en California, Mackie alcanzó reconocimiento entre las décadas de 1960 y 1970, cuando el entretenimiento buscaba vestuarios tan llamativos como sus protagonistas. Sus propuestas incorporaban brillo, transparencias, plumas, bordados y siluetas atrevidas, elementos que definieron su particular visión del glamour.
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Su vínculo más emblemático fue con Cher. Mackie ayudó a transformar la imagen de la cantante, alejándola de su estilo hippie inicial para convertirla en una figura de impacto visual. Para el diseñador, la presencia y la singularidad de Cher permitían experimentar con prendas arriesgadas y teatrales.

Entre sus trabajos más recordados está el vestido negro de transparencias, destellos y plumas que Cher llevó en los Premios Oscar de 1988, cuando ganó por Hechizo de luna. El tocado de plumas que completaba el conjunto se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de su carrera.
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Su estilo audaz y vanguardista también vistió a otras grandes divas de la música, el cine y el espectáculo como Marilyn Monroe, Madonna, Tina Turner, Barbra Streisand y Liza Minnelli, consolidando un estilo inconfundible lleno de brillo y sofisticación que hizo honor a su título de maestro del vestuario escénico.

El legado de Mackie permanece en una forma de diseñar que entendía la moda como espectáculo, fantasía y libertad. Sus creaciones no buscaban pasar inadvertidas: estaban pensadas para celebrar la personalidad de quien las llevaba y para demostrar que el vestuario también podía convertirse en parte de la historia de una estrella.