Alejandro Crocker, reconocido por su trabajo alrededor del upcycling, regresó a Bogotá Fashion Week 2026 con una propuesta que representa una nueva etapa en su carrera y un punto de inflexión para la moda latinoamericana.
Presentada junto a GEF, la propuesta parte de prendas ya existentes, intervenidas y reconstruidas a partir de procesos de remanufactura, para demostrar que es posible crear algo nuevo sin depender de materia prima virgen. La colección, compuesta por cerca de 35 looks y una edición limitada de aproximadamente 1.500 piezas, tiene al denim como protagonista absoluto.

Más que una apuesta estética, “Transparencia” plantea una reflexión sobre el lujo, la sostenibilidad y la trazabilidad dentro de la industria de la moda. Costuras visibles, cortes irregulares y ensamblajes manuales dejan al descubierto la historia de cada prenda, en una narrativa que celebra la memoria textil y el trabajo comunitario detrás de su elaboración. Crocker confirma así su compromiso con una moda que no solo viste, sino que también cuestiona, reinterpreta y propone nuevas formas de producir y consumir.

“Precisamente por eso la colección se llama Transparencia, porque cada prenda se deja ver con todos los detalles que su elaboración implicó (…) transformar una prenda es conversar con su memoria, dejar que sus hilos cuenten otra historia y permitir que resurja con voz propia”. explica Crocker en declaraciones a la prensa.

La colección también dialoga con la cultura latinoamericana desde la música y encuentra inspiración en el rock de los años noventa lo cual se refleja en frases como “Aquí se habla español”, pintadas a mano sobre algunas piezas.

“Desde Colombia, desde Medellín y Bogotá, estamos logrando un hito en el mundo de la moda que hasta ahora nadie ha hecho”, afirmó el diseñador en declaraciones a la prensa. “Quisiera que la gente se tomara este gran logro como suyo, porque es un logro del país”.


Uno de los aspectos más relevantes de esta colección, pionera en la industria colombiana y latinoamericana, es la incorporación del Pasaporte Digital, una herramienta que permitirá a los consumidores escanear un código QR ubicado en las etiquetas para conocer información sobre cada prenda: origen, transformación, impacto ambiental y recorrido de producción.

“Imagina al consumidor viendo por una ventana con un vidrio muy limpio todo lo que pasa detrás para que, cuando compre la prenda, entienda cómo funciona esta gran fábrica de sueños que es la moda”, afirma Crocker, quien se convierte así en el primer diseñador latino en integrar este nivel de seguimiento textil en sus prendas.
