Los días soleados invitan a disfrutar de tiempos al aire libre y refrescar nuestro bronceado, para imprimirle más color y glow a nuestra piel.
A pesar de que la luz solar es una fuente natural de vitamina D que fortalece la salud ósea, las defensas y el estado de ánimo, exponer la dermis por largos períodos de tiempo a los rayos UV puede provocar quemaduras solares (eritema, ampollas), acelerar su envejecimiento prematuro (arrugas, pérdida de elasticidad, manchas oscuras), deshidratación crónica y mayor riesgo de cáncer de piel como melanoma, que causa el 90% de los casos.
Cuidar la piel es esencial porque actúa como una barrera protectora multicapa que regula la temperatura interna y defiende a los órganos internos contra amenazas externas.

En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) que diario se debe tomar el sol entre 10-20 minutos y evitar la exposición directa entre las 10:00 am y las 4:00 pm, ya que la radiación es más intensa y dañina.
Un glow con pasos sencillos
Un bronceado saludable simula el tono dorado sin melanina dañada, usando autobronceadores y hábitos que nutren la piel. Esto preserva colágeno y equilibra vitamina D segura. El primer paso para ligar este efecto es preparar la dermis antes.
1. Exfoliar suavemente: ayuda a eliminar las células muertas para la absorción uniforme de la luz solar para ligar un tono uniforme y evitar la aparición de manchas.
2. Preparar con hidratación: ingiere abundante agua, incluso durante el proceso bronceado, y aplica cremas con factor humectante o a base de ácido hialurónico que penetran en las capas de la piel estimulando su hidratación. La piel seca adquiere un aspecto cuarteado y áspero.
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3. Cuidate de la luz directa: usar sombrero, lentes y ropa adecuada es clave para proteger la piel del sol, sobre todo en climas intensos.
Protege siempre con FPS 50+: aplicar 15-30 minutos antes de salir protector solar correctamente maximiza su efectividad contra rayos UV, previniendo daños.
Fortalece tu piel desde adentro: complementa con dieta rica en betacarotenos zanahoria, batata, espinaca o con omega-3 como el salmón, sardinas o semillas de chía/linaza ayudan a generar un tono dorado natural que simula un bronceado saludable sin exposición UV dañina; ademán activan la melanina, que estimula la elasticidad de la piel.