La reina Letizia y el rey Felipe VI ofrecieron una cena de gala en honor del presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte Macron, durante la visita de Estado de la pareja a España. El encuentro se celebró después de la recepción oficial, en la que también participó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Para la ocasión, Letizia eligió un vestido azul Cloudy Blue de Carolina Herrera, perteneciente a la colección Pre-Fall 2026. El diseño destacaba por su escote cubierto de pedrería y una silueta elegante, pensada para una noche marcada por el protocolo y la solemnidad.
Un vestido prestado y una elección significativa
Uno de los detalles más relevantes del estilismo fue que la pieza no fue adquirida, sino prestada para la ocasión. La decisión refleja el interés de la reina por promover una relación más sostenible con la moda y por demostrar que la elegancia también puede construirse a partir de la reutilización de prendas.

El vestido estuvo acompañado por zapatos dorados de tacón alto, con maxiplataforma, pertenecientes a la colaboración de Martinelli y Redondo Brand. La elección llamó especialmente la atención porque Letizia ha reducido el uso de este tipo de calzado debido a sus problemas en los pies.
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Joyas históricas
Como complemento principal, la reina llevó una tiara floral de Mellerio, una pieza histórica elaborada a finales del siglo XIX por encargo del rey Alfonso XII para su prometida, María Cristina de Habsburgo-Lorena. Décadas después, la joya pasó a formar parte de la colección de la reina Sofía, quien la recibió como regalo de bodas en 1962.

Letizia completó el conjunto con unos pendientes de chatones y un moño bajo, que permitió apreciar con claridad la tiara y despejó el rostro para dar protagonismo al escote joya del vestido.
Los looks de los anfitriones e invitados
El rey Felipe VI acompañó a la reina Letizia durante la velada con un esmoquin negro y camisa blanca, acorde con el protocolo de la cena. Por su parte, Emmanuel Macron optó también por el clásico esmoquin para la recepción oficial.

Brigitte Macron lució un vestido de Louis Vuitton confeccionado con paneles blancos y detalles de lentejuelas. Combinó el diseño con zapatos metalizados y un bolso de mano adornado con pedrería, en un estilismo sofisticado que mantuvo la estética elegante de la noche.
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La cena se convirtió así en un encuentro diplomático de alto nivel y, al mismo tiempo, en una muestra de estilo. Entre la elección sostenible de Letizia, las joyas históricas y la presencia de los Macron, la velada unió tradición, moda y representación institucional.