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INICIO / CELEBRIDADES / Luis Fernández: «No había otra garza posible que Mimí Lazo»
Luis Fernández durante el rodaje de su adaptación de El Pez Que Fuma

Luis Fernández: «No había otra garza posible que Mimí Lazo»

Luis Fernández se declara artista sin apegos por la nostalgia. Así que no puede esperarse que su debut como director cinematográfico en la película El Pez Que Fuma coincida con la mirada de Román Chalbaud, quien presentó el largometraje en 1977. Para describir su ópera prima, Fernández ni siquiera acuñaría el término remake.

«No crecí en un barrio y nunca fui a un burdel. No me corresponde a mí contar esa historia», dice para marcar distancia y para dejar sin análisis a quienes busquen comparaciones.

Admite que su rodaje tendrá rasgos autobiográficos. Después de todo, fue durante el montaje de la pieza teatral del mismo nombre en El Paraíso donde germinó su relación con Mimí Lazo en 1993. Entonces, ambos eran dirigidos en las tablas por José Ignacio Cabrujas.

Mimí Lazo como La Graza y Fran Berenguer como Jairo

Soy de los que creo que para versionar algo hay que faltarle un poco el respeto al material original, si no, para qué

Esta fue nuestra conversación.

—El 18 de mayo de 1977, cuando se estrenó El Pez Que fuma, la película se posicionó en el primer lugar. ¿Qué ambición tienes al asumir la dirección de una cinta que es cultura venezolana? ¿Qué te ha movido a este desafío de proporciones históricas?

—Lo que nos ha motivado a Mimí y a mí a revisitar la obra de Román no es una pretensión externa. Obviamente sabemos el lugar que ocupa, pero no me lo he planteado como un desafío de proporciones históricas, porque no me hubiera atrevido a hacerlo.

Le huyo a los superlativos porque no tienen futuro. Lo que nos mueve son razones mucho más personales e íntimas. Y sí, es un atrevimiento enorme, pero eso de tomar riesgos y atrevernos es normal para nosotros.

Jorge Reyes en el rol de Dimas

—¿Por dónde va el proceso de producción de la película? ¿Está culminada o no?

—En este momento está en la última etapa de la postproducción en España con el equipo de El Sueño Eterno, nuestros coproductores.

—¿Para cuándo tienes previsto el estreno?

—Para pronto, en la segunda mitad del 2026, para «causalmente» celebrar los 50 años de la original.

¿Hiciste casting para La Garza o la condición siempre fue Mimí Lazo?

—Me maravilla poder ver a Mimí, que inició su carrera en El Pez en 1977 poniendo ahora la cara como la protagonista de este Pez. Nunca hubo condiciones. En mi imaginario simplemente no hay otra Garza posible.

—En el año 2019, Mimí Lazo y tú compraron a Román Chalbaud los derechos de la película. Él imaginaba, según lo que me dijo, que sería una versión para el mercado estadounidense. ¿Fue ese el propósito inicial? Y si era ese el propósito, ¿qué cambió con ustedes para hacerla como producción venezolana?

—Mimí tiene una persistente necesidad de rendir homenaje a sus maestros, sobre todo en un país como el nuestro, de memoria tan frágil. Ese año compró los derechos de El Pez a Román y los de Golpes a mi puerta, de Juan Carlos Gené. El sueño era llevarlos a la pantalla de alguna manera. La pandemia nos recalibró el camino y cada proyecto encontró su rumbo. Durante el rodaje de El Pez recuerdo el momento en el que entendimos que no había posibilidad alguna de hacerlo en otro lugar que no fuera Venezuela. Ojalá el sueño de Mimí termine efectivamente llegando al mercado estadounidense, como también lo quería Román.

Mimí Lazo con el actor español Fran Berenguer

—¿Qué tipo de retos te plantea hacer cine con tantas plataformas produciendo contenido?

—Esta es mi ópera prima como cineasta y, como te dije antes, no pienso de más en el resultado. He tratado de concentrarme en hacer de este proyecto algo personal y ha sido un viaje más interno que exterior. Ya veremos qué viaje le toca hacer ahora a la creatura, que ya tiene vida propia. Yo quisiera más que nada que la gente la fuera a ver a las salas de cine.

—¿Qué actores conforman el elenco?

—El elenco está encabezado por Mimí Lazo como La Garza; el actor español Fran Berenguer como Jairo; Jorge Reyes como Dimas, y Claudia Rojas en el rol de Selva María. También están Rafael Romero, Karina Velásquez, Alejandra Sandoval, Hugo Carregal, Estelita del Llano, Antonio Cuevas, Alfredo Naranjo y El Guajeo, y las actuaciones especiales de Carlota Sosa y José Torres como El Bagre. Participan Mona Calo, de Los Melódicos, bajo la dirección musical de Iliana Capriles, y la cantautora venezolana Palola, además de un nutrido elenco de actores, bailarines, cantantes y músicos.

La Garza tiene todo el poder en esta versión de Luis Fernández

—¿Conseguiste ayuda financiera en Venezuela? ¿Cuánto costó, aproximadamente?

—Produjimos con el mismo modelo con el que producimos para el escenario, aunque multiplicado por mil. Es una producción independiente en la que fue fundamental nuestra asociación con los productores españoles Patricia González Cuesta y Enrique Fernández de El Sueño Eterno, y con la productora venezolana Divarte Cine con José Antonio Varela a la cabeza de un gran equipo. David De Lima en la producción ejecutiva. El apoyo de Bernardo Rotundo y Gran Cine. También Alejandra Sandoval y Jorge Reyes con Producciones Etiopía, accionistas privados, productores asociados y una larga lista de importantes aliados comerciales.

Si algo transgresor tiene mi versión, más allá de lo explícito de la sexualidad, es eso, la mujer realmente como epicentro y protagonista

—¿Con qué realidad del cine te has encontrado en 2026?

—La manera como entendíamos el cine hace unos años está cambiando sobre la marcha, segundo a segundo. No sé si puedo darte una idea específica de una «realidad del cine», pero puedo confirmarte que la manera como nosotros logramos hacer esta película no se parece a las otras películas en las que he estado frente a la cámara. Hoy tenemos unos avances tecnológicos extraordinarios que nos suponen retos creativos, no solo en la manera de contar nuestras historias, sino también en el modo de materializarlas.

El personaje de Selva María hereda el poder de La Garza

—Se ha especulado que tu versión de El pez que fuma es bastante libre.

—El Pez de Román aborda una realidad social en tono de docudrama de manera magistral. Eso ya está hecho. No tiene ningún sentido hacer un remake en esa misma línea, porque además yo no crecí en un barrio y nunca fui a un burdel. No me corresponde a mí contar esa historia. Lo que sí me toca y me pertenece es lo que produjo en nosotros la representación de esa historia. Esto no es un remake. Es la historia de lo que ocurre durante un remake.

—Entiendo. He leído, no sé si correctamente, que recreas el momento cuando, mientras tú hacías esta pieza en el teatro con Mimí Lazo, la actriz te conquistó.

—La anécdota de la ficción es la misma, pero haciéndola en el teatro dirigidos por Cabrujas en los noventa, reproducimos en la realidad el triángulo pasional de la ficción sin darnos cuenta. Eso está en la película y sí, es totalmente autobiográfico, incluso en cada diálogo. Soy de los que creo que para versionar algo hay que faltarle un poco el respeto al material original, si no, ¿para qué?

—Un punto de vista. Entonces, ¿qué dejas de la esencia de Román Chalbaud?

—El Pez de Román usa genialmente la promesa de futuro y prosperidad petrolera para provocar en sus personajes esta euforia de lo posible. Cincuenta años después, ya sabiendo lo que sabemos y habiendo creído en tantas promesas no cumplidas, seguimos alimentando esperanzas de futuros prósperos que, no por coincidencia, giran en torno al petróleo de una u otra manera. La vigencia de esa idea espero que se sienta en esta versión, esa adicción nuestra como sociedad a la esperanza, una suerte de empecinamiento casi adolescente que me enternece y no deja de impresionarme.

La Garza y Selva María, interpretadas por Mimí Lazo y Claudia Rojas

—Te hago la misma pregunta en otra dirección. ¿De qué modo veremos tu rasgo transgresor en esta película?

—En 1977 la prensa fustigó a una adolescente, Mimí Lazo, por hacer un desnudo bastante pacato. Siempre he creído que no se puede subestimar al espectador censurándole uno lo que debería ver y lo que no. Aquí está expuesta toda la anatomía completa, la del lugar, la del trabajo sexual, la de Mimí Lazo, la de Fran y Jorge y Claudia y la de todo un universo que gira alrededor del oficio más antiguo.

—¿Difieres en algo con el maestro Chalbaud?

—En mi versión es La Garza la que realmente gobierna y luego Selva María la que hereda el reinado. El Pez de Román retrata una lucha de hombres por el poder, el que va de retirada y el nuevo. En los 70, el lente patriarcal y misógina no se limitaba a un burdel; permeaba incluso la intelectualidad de la época y dejaba muchas veces a los personajes femeninos rezagados a ser consecuencia del macho y a recitar alguna frase aguda. Si algo transgresor tiene mi versión, más allá de lo explícito de la sexualidad, es eso, la mujer realmente como epicentro y protagonista.

Luis Fernández en pleno set de su ópera prima

—¿Es una película para los nostálgicos?

—Yo le tengo fobia a la nostalgia y su mecanismo perverso de mitificar la memoria. En ese sentido creo que los nostálgicos podrían incluso molestarse, y los puedo entender, pero esta es la película que puedo y quiero hacer.

—Más allá del «puedo» y «quiero», ¿encontrarán las nuevas audiencias una lectura para identificarse con tu propuesta?

—Estoy seguro de que hay atrevimientos que resultarán interesantes para los jóvenes que ven Euphoria, por ejemplo, y no se andan con rodeos. Ojalá sirviera la coyuntura para animarlos, a jóvenes y nostálgicos, además de ver esta versión, también a homenajear a Román revisitando la película original. Cincuenta años después, no solo hay que ver dónde estamos hoy, sino de dónde exactamente venimos.

La ficha técnica de la película de Luis Fernández incluye los siguientes créditos: Dirección de fotografía: Antonio García. Cámara: José Antonio Varela. Música original: José Manuel González Cuesta. Diseño de producción: Luis Fernández. Dirección de Arte: Angélica Burgos Coll. Vestuario: Gabriela Martínez. Casting: Patricia Castillo. Producción General: Manuel Federico Grijalba. Producción de línea: Alejandra Zapata.

Créditos 

Luis Fernández

@LuisFernandez14

Texto: Néstor Luis Llabanero

@NestorLuisLlabanero

Fotos cortesía: Luis Fernández

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