Eva Marie Saint, una de las últimas grandes figuras vinculadas al cine de Alfred Hitchcock, murió este martes en su casa de Los Ángeles, California. La actriz tenía 102 años, según confirmaron representantes de su familia.
Saint alcanzó el reconocimiento internacional con su interpretación de Edie Doyle en La ley del silencio, dirigida por Elia Kazan. Su actuación le valió el Oscar a la mejor actriz de reparto en 1955, premio que se convertiría en el único de su carrera.
Su encuentro con Hitchcock
Cinco años después de su triunfo en los premios de la Academia, la actriz protagonizó Con la muerte en los talones. En el clásico de Alfred Hitchcock interpretó a Eve Kendall, una mujer enigmática que compartía pantalla con Cary Grant y que consolidó la imagen de Saint como una de las grandes intérpretes del suspense cinematográfico.

Antes de convertirse en una estrella de la gran pantalla, Saint comenzó a trabajar durante la década de 1940 en cortometrajes, producciones televisivas y series. Entre 1950 y 1952 ganó popularidad gracias a One Man’s Family y, especialmente, a Martin Kane, Private Eye, donde participó en 40 episodios como Sheila Dixon.
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Un legado que trascendió generaciones
En 2018, recibió una ovación de pie al subir al escenario de los Premios Óscar para presentar el premio al Mejor Diseño de Vestuario. Saint recibió dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood : una por su trabajo en cine y otra por su trabajo en televisión.

A lo largo de una trayectoria de casi 80 años, Eva Marie Saint interpretó cerca de un centenar de papeles y se mantuvo vinculada a la industria hasta sus últimos años. Sus trabajos más recientes fueron como actriz de voz, realizados aproximadamente cinco años antes de su fallecimiento.

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Su legado permanece unido a dos interpretaciones inolvidables: la joven Edie de La ley del silencio y la sofisticada Eve Kendall de Con la muerte en los talones. Con ellas, Saint dejó una huella duradera en la historia del cine estadounidense.