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INICIO / CELEBRIDADES / Douglas Tapia: «La manta es la indumentaria venezolana más universal»

Douglas Tapia: «La manta es la indumentaria venezolana más universal»

El diseñador Duglas Tapia

Cuando Douglas Tapia convirtió por primera vez las telas en un vestido, en ese momento supo que él se estaba transformando como ser humano.

Era su forma de sobreponerse a las limitaciones físicas con las que había nacido. Por eso, su proceso de diseño fue desde el principio un acto de refugio y de reivindicación personal.

Podría asegurarse que cada pieza que iba elaborando era su cercanía con el arte, pero también su lejanía con aquellos días de niño hostigado. La moda fue la terapia que lo sanó. «Siempre hubo necesidad de acomodar mi entorno», confiesa con un verbo vestido de serenidad.

El modista zuliano recuerda —ahora con una sonrisa— los encierros forzados en su salón de clases. Días en los que pronunciar las palabras se tornaron en desafíos que lo abrigaban de ansiedad.

Tapia Ganó el primer lugar en la Semana Metropolitana de la Moda de Los Ángeles con su traje en honor a la Harina P.A.N.

Douglas Tapia nació con una alteración del maxilar superior. Esto provocó dificultades para ingerir alimentos y complejidades severas para hablar y responder preguntas de manera fluida.

A los 9 años, en tercer grado de primaria, sufrió experiencias que lo rompieron: la mofa de maestros y compañeros. Se convirtió en un ser ensimismado, que se excluía del recreo, que prefería no socializar.

En esa soledad forzada comenzó a dibujar personas perfectas y recreó trajes de ensueño. Las mujeres harapientas de sus bocetos las cambiaba por mujeres principescas. No estaba consciente de su potencial. En el dolor temprano emergió el diseñador exitoso que es en la actualidad.

 
«Forever Ana Elisa» es uno de los mejores lagados de su carrera

«Siempre he sido idealista. Nunca he olvidado mi esencia de niño», se autodefine. «Hice ejercicios de perdón. Me prometí que algún día sería reconocido. El bullying me permitió alcanzar un estado de armonía y de amor propio. Ya yo perdí el temor de ser yo mismo».

Los miedos acabaron cuando el doctor Alfonzo Lozano le practicó una cirugía del maxilar superior. La primera que se hacía en Maracaibo, según memoria del diseñador. Egresado en Letras, de La Universidad del Zulia, y en Diseño de Moda, del Colegio Universitario Monseñor de Talavera, Douglas José Tapia Silva lleva más de 25 años en el ámbito de la creación.

«Conmigo es complicado definir un sello. Soy un diseñador ecléctico y esto va en sintonía con mi razonamiento de que la moda es universal», analiza Tapia: «La moda no es un solo yo, sino muchos yo para expresarse en el mundo. Siento respeto por mi criterio formal, aunque también obedezco a lo que me llame la atención».

Hay que perseguir los sueños reales, sabiendo que los sueños hay que sudarlos y trabajarlos. Dios pone las oportunidades para germinar. Eso le diría a los jóvenes talentos

Con su criterio de ser un venezolano residente en el mundo, el modista zuliano ha explorado vestidos con esencia de su país. Sostiene que su objetivo es elevar la autoestima de los venezolanos y acentuar el sentido de pertenencia.

De ahí surgió su vestido de harina P.A.N., aplaudido en Los Ángeles, ciudad que asoció ese trabajo del zuliano con el colorido de Andy Warhol, un vanguardista del pop art. «Presenté la master piece porque la arepa es nuestra comida diaria», justifica.

La manta wayúu ha inspirado muchos de sus diseños

Pero este artista venezolano también ha centrado un enfoque profesional en el estudio consciente y antropológico de la manta, traje autóctono de la mujer guajira.

«Mi intención es que la manta se enfrente al mundo. El año pasado (2025) envié a Francia mi colección Semblanzas. Sublimé el arte venezolano en la seda. Hice piezas nuestras que se entendieran globalmente».

Las motivaciones para hacerlo son diversas. Tapia las explica así. «Tú sabes que con la transculturización, las nuevas generaciones de la etnia Wayúu han subestimado el valor de lo artesanal. Hay un legado que está muriendo con los ancianos guajiros».

A lo largo de su carrera se ha encargado de abrir sus propios caminos y posiconarse como un referente en la industria

El diseñador se pregunta en tono reflexivo: «Los artistas plásticos promueven lo autóctono, pero ¿dónde exponen los artistas plásticos? En las galerías. Por el contrario, la moda es una galería itinerante que recorre el mundo. La manta es como un lienzo que se sujeta a la cintura para resaltar lo femenino».

«Quiero que esa cultura prevalezca en el tiempo», insiste: «La manta no es solo de colores cromáticos, va más allá y la puedo tomar como mía en cuanto a su aspecto y forma. La manta es la indumentaria venezolana más universal».

Douglas Tapia llena de colores sus creaciones

Tanto es su convicción, que expuso un compendio de mantas en la sede de la Unesco, en París, con el objetivo de certificarla como patrimonio venezolano. No ha alcanzado el estatus, pero Tapia dice que «se está gestando».

Me revelo en la ciberlina y el gazar. Son sedas con dureza, sutileza y estructura. Esos rasgos forman parte de mi personalidad

El trabajo como diseñador de Douglas Tapia cobró una dimensión distinta cuando se vinculó con la televisión y los certámenes de belleza.

«Yo tomé lo bueno de diseñar para televisión. Aprendí a utilizar los brillos», sintetiza: «Joaquín  Riviera, un maestro de la producción y con quien tuve vínculos valiosos, me dijo que el show es brillo y lentejuela y que el azul marino luce mejor en cámara que el color negro. A partir de ese criterio introduje el brillo en la manta cuando no existía esa opción».

Tiene claro, eso sí, que fuera de las pantallas las mujeres visten diferente. «Considero que un diseñador debe ser polifacético, hay que dar espectáculo sin desmeritar la mesura de una pasarela internacional».

El diseñador cuenta con más de dos décadas de trayectoria

Con un cuarto de siglo de confección y de diseño, Douglas Tapia guarda el traje de sus afectos, un vestido que, según sus palabras, resume su carrera en términos formales y espirituales. Fue uno que presentó en Los Ángeles, hace 9 años, en un show donde por primera vez tenía una pasarela importante.

En su formación como diseñador de moda ha superado muchas adversidade

Fue uno que presentó en Los Ángeles, hace 9 años, en un show donde por primera vez tenía una pasarela importante.

Ese momento coincidió con el delicado estado de salud de su madre. Fueron tres meses que no pudo avanzar en la elaboración del traje. Su mamá le pidió que incluyera a la pieza una flor negra destacada. Él tenía una adquirida en Nueva York. Ambos, madre e hijo, quedaron felices con el resultado.

«Siempre he sido idealista. Nunca he olvidado mi esencia de niño», afirma Tapia

En ese trance de salud, Douglas Tapia se vio entre la duda de viajar a Los Ángeles o quedarse al lado de la cama de su madre.

Su talento brilla en la aclamada serie Velvet, El Imperio

«Mi madre me dijo que no postergara nada por ella. Me fui con la esperanza de volver a vernos. Me despedí con dolor. No sabía si sería la última vez. Una hora antes de comenzar mi desfile en Los Ángeles me informaron que mi mamá había fallecido. El vestido brilló como nunca y me ha marcado emocionalmente».

En la creación de sus vestidos aplica técnicas novedosas como el arte de sublimar

Al año siguiente, Douglas Tapia diseñó la colección más personal de su carrera. La bautizó con el nombre de su madre: Forever Ana Elisa.

Créditos 

Douglas Tapia
@DouglasTapiaOificial

Texto: Néstor Luis Llabanero
@NestorLuisLlabanero

Fotos: cortesía Douglas Tapia

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