Empezar a hacer yoga puede ser beneficioso porque te ayuda a mejorar la flexibilidad, reducir el estrés, fortalecer el cuerpo, mejorar la postura, aumentar la conciencia corporal y promover la relajación. Además, la práctica del yoga fomenta la conexión mente-cuerpo y puede contribuir a tu bienestar físico, mental y emocional en general.
Es importante recordar que cada persona es única, por lo que es recomendable explorar diferentes estilos de yoga y encontrar aquel que se adapte mejor a tus necesidades y preferencias.
Cuatro ejercicios para iniciar
Postura del niño (Balasana). Siéntate sobre tus talones, estira los brazos hacia adelante y baja la frente al suelo. Esta postura ayuda a relajar la espalda y los hombros.

Postura del perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana). Desde una posición de tabla, levanta las caderas hacia arriba formando un triángulo invertido con el cuerpo. Estira bien la espalda y las piernas. Esta postura fortalece los brazos y estira la espalda.
Postura del guerrero I (Virabhadrasana I). Desde una posición de pie, da un paso largo hacia atrás con una pierna, gira el pie hacia afuera y flexiona la rodilla de la pierna delantera. Levanta los brazos por encima de la cabeza. Esta postura fortalece las piernas y mejora el equilibrio.
Respiración diafragmática. Siéntate cómodamente con la espalda recta, coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Inhala profundamente por la nariz, sintiendo cómo se expande tu abdomen, luego exhala lentamente por la boca. Esta respiración ayuda a calmar la mente y reducir el estrés.