La pasarela de Copenhagen celebró sus 20 años con una edición en la que el romanticismo, el espíritu urbano y una nueva mirada sobre el lujo convivieron en pasarelas y calles. La capital danesa consolidó su lugar como uno de los eventos con mayor influencia en el calendario internacional, marcando el pulso de la próxima temporada primavera-verano.
Una nueva identidad escandinava
En esta oprotunidad el lujo dialogó con la funcionalidad, el street style volvió a convertirse en una fuente de inspiración y las colecciones apostaron por una moda que combina creatividad, identidad y una mirada contemporánea sobre el vestir.
Encaje y transparencias: el contraste como protagonista

Uno de los recursos que más se repitió durante la semana fue la combinación de prendas de encaje y transparencias con piezas de líneas más estructuradas o de inspiración utilitaria. Lejos de plantearse como un estilismo exclusivamente romántico, el juego de opuestos aportó equilibrio y profundidad visual
La delicadeza de los tejidos convivió con sacos de silueta definida y prendas de aire técnico, una fórmula que apareció tanto sobre la pasarela como en el street style. Esta tendencia también se vio reflejada en el auge de las blusas románticas con detalles de encaje, ojo de perdiz y recortes láser, que reemplazaron a las clásicas camisetas blancas o tank tops en los looks de los asistentes.
Lea también: Claves de moda funcional para viajar
Los pantalones cortos Balloon Shorts en las pasarelas

Estos aparecieron en tonos calidos y diseño abullonados con una chaqueta estructurada con peplum o equilibrado por una camisa blanca de manga larga.
El crochet se reinventa y gana nuevos espacios

Esta vez dejó de limitarse a vestidos o prendas de playa para expandirse hacia tops, gorros tejidos y accesorios en colores vibrantes. La propuesta mostró una versión más versátil y urbana de este clásico artesanal, que volvió a aparecer como uno de los grandes protagonistas de la temporada.
En el street style, los gorros de crochet en colores ilimitados se convirtieron en un elemento recurrente, junto con pasadores, listones y otros accesorios capilares que destacaron como aliados clave de los estilismos.
Las superposiciones siguen marcando el camino

El layering continúa evolucionando y en Copenhague apareció con nuevas combinaciones. Una de las más repetidas fue la de faldas traslúcidas llevadas sobre pantalones anchos o jeans de calce relajado. Este recurso suma movimiento y dimensión a los looks, además de confirmar que las superposiciones seguirán ocupando un lugar central en las próximas colecciones de primavera-verano.
Lea también: Accesorios para elevar tus looks de vacaciones
Zapatillas urbanas y una moda que mezcla estilos

Otra de las constantes fue la convivencia entre prendas románticas y elementos de inspiración deportiva. Esta calzado apareció combinado con piezas delicadas, vestidos livianos y conjuntos más sofisticados, reafirmando que la comodidad continúa siendo parte del lenguaje de la moda contemporánea.
También destacaron las sandalias tipo thong, especialmente en variantes negras y elegantes sobre tacón, que se consolidaron como uno de los modelos más repetidos en las calles de Copenhague.