Los mimebros de la realeza europea rindió un último adiós al rey Harald V en un funeral de Estado celebrado en la Catedral de Oslo, ante miles de ciudadanos y una nutrida representación de la realeza europea y líderes internacionales.

Una “cumbre real” en Oslo
La ceremonia congregó a decenas de casas reales, en lo que varios medios describen como la reunión de mayor nivel desde el funeral de Isabel II en 2022. Entre los asistentes destacaron los reyes Felipe VI y Letizia de España, acompañados por la reina Sofía; los monarcas de Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica; el príncipe Guillermo y la princesa Ana en representación del Reino Unido; y los grandes duques de Luxemburgo, el príncipe Alberto de Mónaco y el rey Abdalá II de Jordania.

También estuvieron presentes el príncipe heredero Akishino y la princesa Kiko de Japón, así como mandatarios como el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y los jefes de Estado de Finlandia, Alemania y República Checa.

Del Palacio Real a la Catedral
El cortejo partió del Palacio Real hacia la Catedral luterana de Oslo, con el féretro cubierto por el estandarte real y escoltado por una salva de 21 cañonazos desde la fortaleza de Akershus.

El nuevo rey, Haakon VIII, caminó a pie tras el vehículo fúnebre junto a la princesa heredera Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus y la princesa Marta Luisa, mientras la reina Mette-Marit y la reina Sonia viajaron en coche oficial. A lo largo de la Karl Johans Gate, pantallas gigantes permitieron a miles de noruegos seguir el recorrido antes de un minuto de silencio en todo el país al comenzar la ceremonia religiosa.
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Sepultura en Akershus y sucesión
Tras el oficio, presidido por el primado de la Iglesia luterana noruega, Olav Fykse Tveit, y la obispa de Oslo, Sunniva Gylver, los restos fueron trasladados en una ceremonia privada al Mausoleo Real del Castillo de Akershus, donde ya reposan Haakon VII, la reina Maud, Olav V y la princesa Marta.

Con el entierro concluido, las banderas volvieron a izarse a tope acompañadas de una doble salva de 42 cañonazos. Haakon VIII, de 53 años, asumió el trono de forma inmediata tras la muerte de su padre, mientras su hija Ingrid Alexandra, de 22, se convierte en la primera en la línea de sucesión.


